Parece sueño, pero es verdad. Este 16 de junio del 2010 a las 07:30 a.m vimos a Chile en Sudáfrica, después de 12 años, jugando en un mundial, tras una larga y espectacular eliminatoria, donde Chile no se cansó de jugar bien y dar espectáculo al público, tanto de local como de visita. Tras ese mágico 4-2 a Colombia, la “roja” logró meterse entre los 32 elegidos para la máxima cita planetaria del fútbol. Este logro fue alcanzado por un grupo extraordinario de jugadores jóvenes, que de la mano de un excelente entrenador llamado Marcelo Bielsa y apodado como el “loco”, que llego a Chile a cambiar una mentalidad perdedora y hacer tan famosa por estos días la frase “querer es poder”.
Cuando el proceso partió era sinónimo de pesimismo, y con razón, ya que veníamos de dos procesos nefastos, sobre todo hacia el mundial Corea y Japón 2002, terminando últimos en la clasificatoria. También Chile quedo séptimo hacia Alemania 2006, lejos aún de la clasificación, por esas razones pocos creían que la roja estaría de vuelta en un mundial. Pero este loco se impuso sobre la mediocridad del chileno para hacer feliz a un país el cual tenía una historia repleta de amarguras.
En Chile, donde el fútbol es pasión de multitudes a pesar de que sus resultados son más negativos que positivos, la gente volvía a dudar de si se clasificaría esta vez o una vez más lo veríamos por televisión. Harold Mayne-Nicholls que asumió como presidente del fútbol chileno en el año 2007 sería el encargado de que esto no pasara, ¿Cómo hacerlo? La respuesta fue una, a pesar de sus muchas alternativas, se llamó Marcelo Bielsa, una persona oriunda de Los Andes, Argentina, que no sólo vive fútbol, si no que su vida es el fútbol. Él llegaba para salvarnos una vez más de la eliminación y por fin, después de 12 años, clasificar a un mundial. Aunque la cosa no partió bien.
Chile debutó con una derrota 2-0 en el país natal del “loco”, pero había algo distinto en esta roja, Bielsa no salió como la mayoría de los entrenadores en Argentina, si no se dispuso a atacarla y paro 3 delanteros en cancha. Pocos días después Chile con un gol de Humberto Suazo y uno de Matías Fernández, la roja ganaba sus primeros 3 puntos en las eliminatorias. La siguiente fecha sería histórica, Chile sacaba por primera vez un punto en el mítico estadio Centenario empatando 2-2 con una noche increíble del máximo anotador de la historia de la roja: Marcelo Salas. Comenzaba la ilusión. Pero 3 días más tarde Chile saldría humillado bajo los “oles” que la misma hinchada chilena cantaba tras caer 3-0 frente a Paraguay. Así terminaba el año 2007, con 4 puntos, los mismos que obtuvo Juvenal Olmos al frente de la roja en sus primeras 4 fechas.
Llegaba el 2008, y Bielsa tendría sus primeros problemas: fue criticado públicamente por Arturo Vidal, Luís Jiménez y Mauricio Isla, por su poca colaboración para que vuelvan los castigados del famoso “Puerto Ordazo” y venían dos partidos donde se veía obligado a obtener 6 puntos, frente a Bolivia y Venezuela, ambos de visita. ¿Qué hizo Bielsa? Fiel a sus convicciones, siguió con su estilo, acudió al torneo Esperanzas de Toulon, donde salió segundo, y con base de ese equipo, reforzados por algunos experimentados como Claudio Bravo, Humberto Suazo y Mark González hizo su nómina para enfrentar los siguientes partidos eliminatorios. Pero fue fuertemente criticado por dejar fuera al chileno que mas rendía en Europa (esto sin contar a David Pizarro que el mismo se automargino de la selección después del período para el mundial 2006), Arturo Vidal. A Bielsa lo tomaban como loco que es, eso hizo cundir el pesimismo en la nación, pero tapándole la boca a gran parte del país, Chile obtuvo los 6 puntos venciendo 2-0 a Bolivia y 3-2 a Venezuela, Chile se metía de lleno en la pelea por Sudáfrica y la fe en la marea roja estaba más que presente. Pero Brasil hacía aterrizar a Chile, goleándolo en el mismísimo Estadio Nacional, por 3 tantos a 0. Pero la marea roja ya no criticaba, si no que aplaudía en forma de aliento para el compromiso que venía unos días después, aliento que encontraría una respuesta, ya que Chile vencería 4-0 a Colombia jugando de forma brillante, uno de los mejores partidos que Chile jugó en estas eliminatorias. Luego Chile se enfrentaría a otro revés, en Quito, por el 1-0 frente a Ecuador. Terminaba la primera rueda, Chile quedaba con 13 puntos con una tabla apretadísima, pero la ilusión estaba intacta.
Comenzaban las segundas 9 fechas de las eliminatorias, el rival era Argentina, ganar era ultra necesario, en este momento empatar, resultado históricamente bueno frente a los trasandinos, no nos servía, si no se le ganaba ahora no sería nunca. Y a Estadio Nacional repleto, llegaba una noche épica, con un gol histórico de Fabián Orellana Chile derrotaba, en un partido oficial, después de 113 años al combinado argentino, por primera vez. Así terminó el año 2008, Chile en zona de clasificación y el sueño empezaba a ser realidad.
Partió el año 2009, este tendría que ser el año de consolidación de la roja y por fin después de 12 años llevarnos a un mundial. Si antes la selección salía del país a buscar un empate, ahora salía a imponer sus propios términos y buscando no sólo sumar puntos, si no jugar bien y llevarse los 3 puntos para la casa. Y partiríamos muy bien, derrotando 3-1 después de 25 años a Perú en Lima y agonizando alcanzaríamos un empate 0-0 contra Uruguay, jugando, injustamente, con un hombre menos. Y vendrían más hazañas, se le ganaría a Paraguay por 2-0 luego de muchos años saliendo derrotado del Estadio Defensores del Chaco. Luego le ganaríamos a Bolivia por 4 goles a 0, así Chile estaría con un paso y medio dentro del país africano y se hablaba no sólo de una participación en el mundial, si no un papel protagónico en la cita planetaria. Pero los fantasmas volvían a aparecer: Chile relegaba dos puntos frente a Venezuela empatando 2-2 con el seleccionado “vinotinto”. A esto le seguiría la caída de Chile frente a Brasil por 4 tantos a 2. Incluso los más optimistas pensaban lo peor. Pero la selección ya no agarraba la calculadora, pero si la miraba de reojo, ya que todo indicaba que estaríamos presentes y quedaban sólo 2 compromisos y Chile tenía 27 puntos, y según los expertos con esa cifra, por lo menos se va al repechaje (Uruguay clasificó quinto con tan sólo 24 puntos), chance que de Arica a Punta Arenas no se estaba dispuesta a aceptar.
La selección partía perdiendo en Colombia y ya se temía lo peor, pero un cambio obligado por lesión de Matías Fernández, le daba la chance tan esperado por el “mago” Valdivia y éste no la desaprovecharía, convirtiéndose en figura de Chile. Logramos derrotar a Colombia por 4-2 y la fiesta estaba desatada, carnaval en todo Chile, se llegaba al mundial tras 12 años, mágico, fenomenal, brillante, glorioso, un sueño hecho realidad.
La última fecha por fin Chile, la podía jugar sólo por cumplir, pero el “loco” no se quedo ahí y se autoimpuso la meta de ganar las eliminatorias, poco probable pero con este entrenador nunca se sabe, meta que no se logró, pero sí estar arriba en la tabla de goleadores con Humberto “Chupete” Suazo con 10 tantos, hombre que según un gran relator vino del planeta gol, superando a Luis Fabiano de Brasil.
De la mano del gran entrenador Marcelo “loco” Bielsa, Chile participó de la cita reservada para los 32 mejores.
Ahora pese a la derrota en octavos vs el scrach estamos mas grandes que nunca y con nuevos aires para enfrentar el próximo mundial, GRANDE CHILE.!
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